viernes, 2 de noviembre de 2007

L´amour


El otro día el Pelusilla, de buen cuore, él, me avisaba prudente y tierno: "no te enamores de mí" o eso me pareció entender. A veces me pone nerviosa cuando habla, debido a sus dificultades articulatorias aunque también me pone nerviosa cuando no contesta... no hay quien me/le entienda. Esta vez fui yo la que no respondió aunque no por falta de labia. Lo que realmente se me pasaba por la cabeza era "tranqui, que no me lo pones nada fácil" mientras pensaba en el chico guapetón, amable y silencioso al que le había mandado un mensaje aquella misma mañana.
Luego, ya en casa, con más tranquilidad, hablé con el Pelusilla mentalmente: "¿Cuándo crees, amigo, que se dio la posibilidad de que me enamorase de ti?" - le decía - "¿El día que te abalanzaste sobre mí, yo al volante, para darme un beso y casi nos matamos porque no podía ver nada ni te podía apartar? ¿O aquel en que te quise dar celos con otro, el guapetón, amable y silencioso, y acabé con él mientras tú te ibas con la novia, Lidia, del más ligón del pueblo? ¿O quizás aquel otro en que estando juntos en tu casa, ya durmiendo, apareció uno de los amigos a las tantas y abriendo la puerta de golpe, sin tocar, empezó a cantar y a agitarse mientras zapateaba en el suelo con pasión, para luego desaparecer tan imprevistamente como llegó, dando de amable despedida un fuerte portazo? Sé, amor, que de esto no tuviste tú la culpa pero...
... Creo que me voy a fugar.

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